Se conoce por disfunción estéril aquella incapacidad continuada en el tiempo para lograr y mantener erecciones suficientes para el acto sexual. Este trastorno sexual puede tener diversos orígenes: desde problemas psicológicos como estrés, fatiga o depresión, hasta otro tipo de patologías cardiacas o neurológicas. La disfunción eréctil no está considerada una enfermedad en sí, sino más bien un trastorno que tiene su origen en patologías como las anteriormente descritas.
Cuando decimos que Viagra fue una revolución e, incluso, un milagro para los millones de hombres que la padecen en el mundo, no exageramos en absoluto. Antes de la comercialización de Viagra, la disfunción eréctil era un problema que sólo se podía tratar mediante cirugía o tratamientos naturales de dudosa eficacia. En cambio, ahora es posible afrontar y solucionar este trastorno de manera inmediata y con un gran índice de éxito gracias a la administración de un solo comprimido antes de la relación sexual esperada. ¿No es, acaso, una revolución en toda regla?
Viagra está elaborado a partir de citrato de sildenafilo, un potente inhibidor de la fosfodiesterasa tipo 5. Al inhibir la producción de fosfodiesterasa tipo 5 en los cuerpos cavernosos del pene, Viagra ayuda a desarrollar una mayor producción de óxido nítrico y GMP, consiguiendo retener una mayor cantidad de flujo sanguíneo en el pene y, por tanto, dando lugar a erecciones firmes y duraderas para mantener relaciones sexuales satisfactorias.
En cuanto al modo de empleo, solucionar sus problemas de erección no podía ser más fácil: un comprimido de Viagra administrado unos 60 minutos antes de la relación sexual esperada proporciona erecciones satisfactorias y produce efectos de hasta 4 horas. Fácil, ¿verdad?
Para obtener resultados óptimos, no se recomienda no ingerir bebidas alcohólicas ni alimentos ricos en grasa para evitar una interferencia con Viagra. Si sigue este pequeño consejo, Viagra le garantiza los resultados que espera obtener de manera rápida y sencilla.
También es importante destacar que la administración de Viagra ha de producirse con un margen de 24 horas entre cada comprimido. Por tanto, queda terminantemente prohibido tomar más de un comprimido de Viagra en un transcurso de 24 horas.
Viagra se comercializa en dosis de 50mg y 100 mg. Para saber qué dosis necesita exactamente a fin de conseguir resultados óptimos, deberá acudir a su médico de cabecera o especialista para que analice de manera exhaustiva su historial médico y determinar el grado de disfunción eréctil que padece. Una vez establecida la dosis inicial y dependiendo de los resultados obtenidos, podrá modificar dicha dosis siempre bajo la supervisión e indicaciones de su médico de cabecera o especialista.


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